Una experiencia de Cooperación: CUBA


Una fría tarde de invierno en nuestra ciudad de Logroño, recibimos una llamada. Era una propuesta diferente,  esta vez habían pensado en nosotros para realizar una tarea en un destino concreto: CUBA.  Ante semejante planteamiento y esa muestra de confianza en nosotros, no dudamos en decir que sí. 

Nuestras anteriores experiencias de cooperación: Nicaragua, Bolivia, Guatemala… habían estado enmarcadas dentro del programa Salongo.  Como voluntarios de FISC LA RIOJA desde hace años, teníamos que esperar a que se nos comunicara el destino donde nuestra ayuda iba a ser más útil.  Así que nuestra mente, desde ese momento, no podía evitar trasladarse a esa isla que íbamos a descubrir desde dentro gracias  a esta interesante propuesta.  

Por las circunstancias concretas que vive Cuba, nuestra llegada estuvo pendiente de  un hilo desde el principio. El tiempo pasaba, la fecha de salida se acercaba y hasta el último momento estuvimos  esperando la concesión del Visado necesario para poder realizar las tareas educativas y de formación que se nos habían encomendado. Las ganas y la ilusión eran muchas pero en algún momento llegamos a pensar que no íbamos a poder llevarlo a cabo.  

Todas estas dificultades nos hicieron valorar aún más la experiencia y acogida que tuvimos. Llegamos al que iba a ser nuestro hogar y así nos lo hicieron sentir desde el primer momento. Allí nos encontramos con la riqueza de nacionalidades que la Compañía de María tiene en los lugares en los que está presente. En Habana compartimos nuestra estancia con la amabilidad de Gaby (Colombia), Arendy (México), Liuba (Cuba) y Marivi Irurita (España), ¡Que buenos momentos y conversaciones compartimos!.GRACIAS. 

Una de nuestras labores fue participar en una Misión (Campamento) de una semana. Acudieron jóvenes de las diferentes comunidades que durante todo el curso asisten a catequesis con las hermanas. Lo habían preparado con mucho entusiasmo recaudando fondos. De nuevo y como dicen en Cuba, las cosas salen. Pero eso si superando las dificultades que surgen en el camino. En este caso, un brote de Dengue y el gran riesgo que suponía, hicieron  cambiar el destino: Esmeralda por Santiago de Las Vegas. La finca de las Marianitas nos esperaba para convivir durante una intensa semana llena de emociones. Talleres, dinámicas, juegos, ….incluso la visita a un asilo de ancianos donde los niños se olvidaron de la difíciles situaciones que viven  para convertirse en los animadores de una divertida jornada.  

La otra fue participar como ponentes en la IV Escuela de Formadores y Educadoras de Guardería en San Miguel del Padrón. El Padre Escolapio Ángel Cuevas fue el organizador. Un verdadero ejemplo, tenaz en su lucha por ofrecer formación y nuevos conocimientos que mejoran la calidad de la educación en su rígido sistema. Acudieron más de cuarenta educadores de diferentes partes de la isla con los que convivimos durante una semana muy completa.  

Las temáticas que expusimos fueron: Metodología del aula en Infantil, resolución de conflictos y el enfoque Constructivista.  

Fue muy enriquecedor el  intercambio de experiencias y muy impactante ser testigos del control y censura que viven. Nos sorprendió la escasez de recursos educativos y  la imposibilidad de conseguirlos. Así que fue increíble la acogida  a los libros y material escolar que pudimos hacerles llegar. La falta de información y libertad de expresión con la que deben vivir es inimaginable en nuestra sociedad. Tener una cuenta de correo electrónico, Internet, Wifi… es decir, conexión con el exterior, es impensable para la gran mayoría de la población cubana. Por eso aún sorprende más la alegría y buen carácter con el que sobrellevan su día a día.  

Con orgullo pudimos comprobar también como la Compañía, con esfuerzo y paciencia esta volviendo a tener espacios donde poder tender la mano. Concretamente en un pueblo, Ceiba del Agua, a través de un lugar de encuentro para niños, jóvenes y adultos cuyo nombre ya dice mucho: “Biblioteca Lestonnac”, ¡Todo un logro!.  

Una vez más, vivir experiencias así, cambian tu forma de mirar la realidad. Abre ventanas dentro de ti y renueva el sentido de tu labor como voluntario. “A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota". 

Y así recogimos el encargo de una de las hermanas: “Contad lo que habéis visto, hay tantas cosas que no salen de esta cárcel sin rejas…”, Y esto es lo que  hemos comenzado  a hacer con el respeto y humildad que merece. 

 

Cintia Blasco y Rodrigo Rubio 

Profesores del Colegio Compañía de María de Logroño y voluntarios de FISC LA RIOJA.